Este artículo es algo muy personal, se refiere a la matanza de la Universidad Tecnológica de Virginia. He visto todos los reportajes desde el comienzo y a diario. Lo que ha sucedido es algo sumamente desastroso se han perdido 32 vidas sumamente jóvenes que no tienen la culpa de los problemas mentales del protagonista de este fatal día.
Muchas familias han quedado desechas por la muerte de un ser querido y sobre todo pienso en los padres que para ellos el perder un hijo o hija ha de ser un dolor que no se puede comparar con nada.
Mucho se ha escrito y dicho sobre este joven de 23 años coreano que llego a los Estados Unidos cuando tenia solamente 8 años, y también pienso en él, parecerá algo extraño pero siento mucha pena por él. En muchos reportajes y comentarios hechos por televisión aseguran que tenía problemas mentales, inclusive estuvo recluido en un centro para enfermos mentales; su profesora de ingles al notar su forma de escribir solicito que fuera visto por el consejero de la universidad. Yo me pregunto, por qué no se dieron cuenta a tiempo que ese muchacho estaba pidiendo a gritos ayuda, que no estaba en sus cabales. Que siempre uso lentes oscuros inclusive dentro del recinto estudiantil, que era un joven solitario y aislado, que provocó un incendio, que molestó a dos jóvenes de la universidad, que enviaba notas avisando que habían puesto bomba en la universidad; no era suficiente como para vigilarlo de cerca?, estar pendiente de sus movimientos?, en fin ahora ya es tarde y espero que todas las entidades estudiantiles tanto universidades y colegios pongan mayor atención a problemas como este, con mucha lástima digo, no es la primera vez que sucede algo así en los Estados Unidos, con menos muertos, pero con muchos incidentes parecidos, de jóvenes que atacan a sus compañeros de estudios.
A mi modo de ver las cosas y analizar todo lo sucedido creo que sí se hubiese podido evitar esta matanza, si se dedicaran más a estar atentos a jóvenes que muestran problemas psicológicos, problemas de adaptación, a los que se aíslan, a los que no tienen muchos amigos, que son solitarios y también que muestran conducta agresiva o extraña. Me he puesto a pensar que le estaba cruzando por la cabeza a este muchacho cuando estaba disparando contra estos jóvenes inocentes, para luego suicidarse, sólo él y Dios lo saben.
Otro problema es la venta de armas que tan libremente se hace en los Estados Unidos, un joven de 23 años puede adquirirlas, es increíble; pero también sé que si no se le vende en un establecimiento igualmente las puede conseguir en forma clandestina; hay gente dedicada a la venta de armas en forma ilegal. Pero no entiendo tampoco cómo las pudo ingresar a la universidad, a su dormitorio, es que no hay suficiente seguridad para poder detectar armas de fuego, o cualquier otra cosa que puedan ingresar los estudiantes o visitantes.
Me pongo a pensar en los padres de este joven, que también han perdido a su hijo pero de una forma más difícil que los otros padres ya que su hijo se fue pero en su conciencia pesa la muerte de los 32 muchachitos que por su culpa también se han ido dejando a sus padres sumidos en la desesperación y en el dolor.
Lo que he pasado por alto ha sido que dentro de los 32 muertos también hay profesores, que dejan esposa e hijos, sobre todo uno que sirvió de escudo para que sus alumnos se tiraran por las ventanas y pudieran escapar de una muerte segura. Eso es valentía y a pesar del dolor que debe sentir su familia, deben estar orgullosos de él, que en un gesto heroico salvando vidas falleció.
Pues el problema de las pandillas es similar al del coreano, ni uno mas importante que el otro, son desadaptados sociales. Eso no significa que se les deba dar la espalda, sino darles mas apoyo.
June 1, 2007 - 3:28 am
Pues el problema de las pandillas es similar al del coreano, ni uno mas importante que el otro, son desadaptados sociales. Eso no significa que se les deba dar la espalda, sino darles mas apoyo.
April 22, 2007 - 6:17 pm
Ahora reflexiona sobre las pandillas de San Juan de Lurigancho que se matan entre si con machetes y verduguillos o se mutilan.