Al principio la palabra diva describía a una mujer de talento excepcional, por lo general a las cantantes de ópera y entre ellas a las sopranos. Pero en estos tiempos se ha convertido en una palabra para catalogar a una artista femenina que goza de gran popularidad y también para otras estrellas que tienen la pose de “diva” y se muestran arrogantes, engreídas, creídas, con las que resulta sumamente difícil trabajar y siempre quieren ser el centro de atención de quienes las rodean.
Este es el caso de la diva de la canción pop, Beyonce, que puede tener una voz de ángel, pero según una fuente, trabajar detrás del escenario con ella y en uno de sus conciertos puede llegar a ser algo así como estar en el infierno.
En un reciente concierto en la Cox Arena de San Diego, la fuente dijo, que todo el equipo local recibió instrucciones de parte del personal de Beyonce de no mirarla ni aproximarse a ella antes del concierto, hasta se le indicó al equipo que si la diva se acercaba por el pasillo, que buscaran la forma de encontrar una habitación que no estuviera cerrada y entraran de inmediato en ella para desaparecer de su presencia. Realmente rarísimo cual será su problema.
Además, según la fuente, exige que toda el área este cubierta con lo que parece ser lino blanco y tiene que estar extendido por todo el piso del corredor como si se tratara de una alfombra roja para la estrella y para remate alguien de su personal tiene que estirar las arrugas después que ella pase.
Y para terminar, además de todo el personal que rodea a Beyonce, la diva lleva a sus dos perros grandes y nadie de su personal tuvo la delicadeza de limpiar los excrementos que ambos animales dejaron en toda la plataforma de carga.
Foto de Beyonce: Terra





